martes, 1 de julio de 2008

La caida del muro de Berlín y sus consecuencias en el mundo

Contexto Histórico de la Caída del muro de Berlín.

- Situación Económica y Social del bloque soviético
Los cambios ocurridos en la década de los ´80, encontraron a la URSS sumida en una carrera armamentística que su economía y su equipamiento tecnológico, más temprano que tarde, no podrían soportar. En el cercano oriente, un aliado de la URSS como era Egipto, a través de su presidente Nasser, había dejado su protección a partir del gobierno de Sadat. Este último, había buscado solucionar sus problemas políticos y económicos con un acercamiento a los EEUU y hasta firmó acuerdos con Israel.
En este período, el socialismo llegó al poder en varios países europeos (Mario Soares en Portugal en 1976, Felipe González en España en 1982 y Francois Mitterrand, en Francia en 1981) pero no por esto, el comunismo lograba imponerse. Por el contrario, el comunismo europeo comenzó a dividirse e incluso algunos partidos anunciaron la intención de maniobrar independientemente de Moscú.
Pero lo peor, era que, no solo no alcanzaba a competir con EEUU, sino que tampoco cumplía con una política social distribucionista equitativa que supuestamente debía cumplir un régimen comunista. Las desigualdades entre el trabajador común y el “gran dirigente” se profundizaban cada vez más. La burocratización era un problema acuciante para el régimen y la economía comenzó a ocupar un lugar central en la URSS. La misma prensa soviética, aceptaba que, el ausentismo provocaba importantes perdidas de horas de trabajo. Las cifras indicaban, que prácticamente la mitad de la población activa no trabajaba durante un año.
La estructura industrial soviética se había transformado también en un inconveniente, ya que para su funcionamiento exigía cuatro veces más energía, materias primas y acero que la de de los países capitalistas.
En el plano político-militar, la llegada al poder en EEUU de Ronal Reagan, con la duplicación del presupuesto militar norteamericano y el programa implementado denominado “guerra de las galaxias”, había obligado a la URSS a duplicar también el esfuerzo en cuanto a la carrera militar.
La economía soviética, para los años 80, presentaba un claro signo de reprimarización de la economía, es decir, la exportación de materias prima superaba las ventas de productos manufacturados.
En 1982, tras la muerte de Brezhnev, sus sucesores, Yuri Andropov y Konstantin Chernenko, nada pudieron hacer para mejorar la situación social y económica.

- Relevancia de Gorbachov en los cambios políticos y económicos de la URSS
A partir de 1985, con la asunción de Mijail Gorbachov, como Secretario General del Partido Comunista y presidente del Soviet Supremo, se comenzó a cambiar de rumbo. Gorbachov lanzó dos reformas que dieron que hablar: la perestroika y la gladnot. La perestroika significaba un cambio en la “modernización” de la economía y la sociedad soviética, y la gladnot se comprometía a una mejora en la transparencia informática.
A pesar de los cambios producidos en el principal Comité Ejecutivo del Partido Comunista (Politburó), Gorbachov se proponía una modificación mayor: sacar a la URSS de lo que él denominaba la “era del estancamiento”. Gorbachov y su equipo diagnosticaban, que el “estancamiento” era producto del aislamiento y apuntaban a establecer un régimen de libertades que facilitara el contacto de los ciudadanos de la URSS con otras culturas y países del mundo.
Si bien Gorbachov, calificaba como “era del estancamiento” a la gestión de Brezhnev, una parte del pueblo soviético, la recordaba como un periodo de bonanza. Debido a esto último, la “perestroika” no fue aceptada automáticamente y sin resistencia.
De todas formas, la renuncia al uso de la fuerza por parte de la URSS para reprimir ciertas resistencias y oposiciones hizo que se debilitara su dominación. En 1989, entre Agosto y Septiembre, en Checoslovaquia y Hungría, miles de jóvenes y profesionales comenzaron a emigrar hacia Alemania Occidental ante la pasividad de sus respectivos gobiernos. Al poco tiempo se le sumaron al éxodo los alemanes del este, que utilizaron esa vía para escapar del régimen comunista.
Este intento de salvataje del sistema desde el nivel económico, produciría luego una debacle política que finalmente hizo colapsar a la URSS.


- Relación Política entre la URSS y los Estados Unidos.
En los años 70, la Unión Soviética alcanzó una paridad nuclear aproximada con los Estados Unidos. Percibió su propia implicación como esencial para la solución de cualquier problema internacional importante. Mientras tanto, la Guerra Fría dejó paso a la distensión y a un patrón más complicado de las relaciones internacionales en las cuales el mundo no estuvo claramente dividido en dos bloques opuestos.
Las relaciones con los Estados Unidos y la Europa occidental eran también una preocupación importante para los regidores soviéticos, y las relaciones con los estados del tercer mundo fueron por lo menos parcialmente determinadas por la proximidad de cada estado a la frontera soviética y a las estimaciones soviéticas de su significación estratégica.
La Unión Soviética terminó su ocupación de Afganistán, firmó tratados estratégicos de reducción de armas con los Estados Unidos, y permitió que sus aliados en Europa Oriental determinaran sus propios asuntos.
Como reflexión se puede apreciar la relación directa solo recae en lo que es delimitación de territorios y pactos armamentistas, mas allá de los supuestos acuerdos los fines de acabar cada uno con el bloque respectivo eran imperantes dentro de las aspiraciones a convertirse en el modelo económico, político y social del mundo.











- URSS después de la Caída del muro de Berlín.

A comienzos de diciembre de 1989, ya era demasiado tarde para plantear un cambio en los términos que hubieran podido resultar aceptables para Moscú. Ya no era ni tan siquiera el tiempo del "socialismo con rostro humano", como en 1968, sino de la pura y simple democracia.
Con los países de la Europa Central y la balcánica se reprodujo de manera exacta lo sucedido con los frentes populares de los Estados bálticos, donde también hubo una inicial complacencia, como si el cambio se identificara con la Perestroika, y un posterior deseo de rectificación cuando era ya demasiado tarde. En junio de 1990, los dirigentes soviéticos todavía hablaban de la posibilidad de que transcurrieran diez años hasta la unificación de Alemania. Lo más grave desde su punto de vista era la posible pertenencia a la OTAN de la Alemania unificada. Los dirigentes soviéticos demostraron, una vez más, que eran dominados por los acontecimientos en vez de dirigirlos ellos mismos y que no sabían bien qué querían y menos aún lo que podían conseguir. En realidad, sólo lograron retrasar tres o cuatro años la retirada y reducir el Ejército alemán a 370.000 hombres, cuando previamente la República Federal ya tenía medio millón; aparte de ello, consiguieron ventajas económicas, lo que en este preciso momento constituía su mayor preocupación, dada la situación del país.
Todos los antiguos países del Pacto de Varsovia pidieron -y obtuvieron- la retirada de las tropas soviéticas. En febrero de 1991, se levantó acta definitiva de la desaparición de esta alianza militar, en un acto al que ni siquiera asistió Gorbachov; ya antes había sido disuelto el COMECON, lo que no tiene nada de extraño si se tiene en cuenta que desde el punto de vista económico esa colaboración siempre había tenido muy poco sentido y ahora era ya inviable. De cualquier modo, la presión de los acontecimientos había quitado a los soviéticos cualquier posibilidad de reacción en estos momentos. Desde el punto de vista de sus propios intereses en materia de política internacional, parece indudable que Gorbachov hubiera debido, en un primer momento, intervenir más en la política interior de estos países y, a continuación, tratar de moderar la evolución. Pero predicó una reforma que en ellos no podía tener otro resultado que el despegue a la vez del comunismo y de la influencia de la URSS y lo hizo de una forma tan brusca que eso le quitó cualquier posibilidad de intervención posterior. De este modo, contribuyó de modo decisivo a lo sucedido.



- Potencias triunfadoras tras el fin de la Guerra Fría

Sin duda la potencia triunfadora fue los Estados Unidos orientado al bloque capitalista, el fue el gran vencedor. Al existir el derrumbe en todo ámbito dentro de la Unión Soviética se dio a conocer un claro ambiente que un sistema socialista (donde la URSS era el claro ejemplo de que era factible al mundo) no era apto para contribuir a un orden mundial y siquiera al orden de una sola nación. ¿El Por Que? Ya que se vio a una nación soviética descuidando sus intereses mas importantes en primera instancia, quienes eran: el pueblo. Se descuida al intentar creer que quien poseía la hegemonía o la mejor aceptación mundial era quien llevaba la mejor carrera armamentista o la ventaja sobre el bloque opositor en eso fue lo que cayó la Unión Soviética, se confió en eso y al llegar un hombre que sabía de la realidad mundial y le quiso dar un orden enfático de las cosas, simplemente no fue aceptado y produce ,en parte, el quiebre político para dar paso al derrumbe. Quien saca la mayor parte de esto, sin duda el bloque capitalista y Estados Unidos, ya proclamando el capitalista en casi todo Europa y proclamándose definitivamente como la POTENCIA de proporciones que es en la actualidad con un sistema económico SÓLIDO.

- Chile en 1989 y 1990

Chile a principios del 89 si es bien todavía se estaba en un régimen militar, independiente de la falta a los derechos humanos y constantes violaciones humanistas, vemos a un Chile económicamente estable, mas bien sólido. En ese momento Chile estaba adquiriendo mayor renombre sudamericano en lo relacionado con lo económico y se aprecia un porcentaje de cesantía menor que en años anteriores. Por el lado social, esto cambia ya radicalmente, la gente, en su mayoría, vivía asustada y el país permanecía en una creciente distensión y estupor por las reiteradas faltas y violaciones a los derechos humanos y lo estricto y a veces exagerada mantención del “orden” por parte del poder ejecutivo (en este caso militar). Ya en Chile para mediados del 89 la gente se preparaba para votar en una elección que cambiaría radicalmente el destino de este país: “El Si o el No al la permanencia del régimen militar por mas años” El país estaba en duda, unos por decisión propia, otros por no saber lo que les depararía en un futuro incierto. Finalmente gana el “NO” por una mínima de porcentaje y finaliza un régimen militar que tuvo aportes buenos y malos. (A mi parecer “LOS MEDIOS NO SE JUSTFICAN CON EL FIN”). Para 1990 Patricio Aylwin con un 55,3% de aprobación electoral llega al poder ejecutivo terminando con 27 años de dictadura y opresión social y dando lugar a un nuevo gobierno de la concertación.